La cinta narra el estado de exclusión y de separación social al que son sometidos unos extraterrestres con forma de insectoides, que no se sabe para qué han venido a la Tierra, pero que tampoco importa. Casualmente su nave nodriza aterriza en Johanesburgo, con lo que los paralelismos no hace falta ni comentarlos. Se da a entender que llegaron de forma pacífica, exiliados o escapados de su planeta. Aparentemente vienen sin aportar nada. Van creciendo en número hasta que suponen un problema, y mantenerlos tiene importantes costes sociales. Pero sí tienen algo que aportar, muy valioso, y que comienza a remover los intereses privados más egoistas de algunas empresas. Las expectativas que me había generado esta película por estar producida por Peter Jackson no se han cumplido, si bien es cierto que nos encontramos ante un buen producto, y lo que es más importante hoy día, diferente.
Los efectos especiales son muy destacados (vaticino nominación al oscar), si bien es cierto que se incurre excesivamente en las acciones de disparos cuando hubiera convenido desarrollar algo más la historia.
La película puede resultar algo desagradable al principio con escenas bastante impactantes, pero posteriormente se va moderando.
Mi puntuación es de un 7.



